viernes, 25 de diciembre de 2009

Feliz Navidad sin almia

¡¡FELIZ NAVIDAD!! Desde este rincón del ciberespacio el Grupo sin Almia no quiere ser menos en estas fechas y lanza su mensaje de buenos deseos: para que el próximo año venga cargado de FELICIDAD.

Merece la pena estar feliz, estar contento. En todos los ámbitos de la vida. Pero si hablamos del entorno empresarial al que aludimos en estas páginas, la FELICIDAD mejora la PRODUCTIVIDAD. Deseamos que los trabajadores sin Almia sean FELICES. Deseamos que las empresas con Almia sepan de la importancia de tener trabajadores FELICES y sean capaces de aprender a conseguir que lo sean. Es más, deseamos que el panorama empresarial esté formado por gente, grupos y empresas SIN Almia. Porque de nada sirve un trabajador feliz, motivado y productivo en una empresa con Almia. Ser feliz en el trabajo es crucial tanto para los empleados (que le dedican más tiempo a la jornada laboral que a cualquier otra actividad diaria, si exceptuamos las imprescindibles y reparadoras horas de sueño) como para la propia empresa (que por ese motivo debería plantearse hacer del centro de trabajo un lugar donde la gente se sienta feliz mientras desempeña sus labores).

La empresa con almia presupone que su éxito empresarial sólo se mide en términos como Innovación (“mis proyectos son los más innovadores”), Cambios rápidos (“en un año hemos alcanzado un crecimiento exponencial pese a las circunstancias adversas”), Rentabilidad (“facturamos millones de euros”), Liderazgo (“somos un referente en el sector en el que nos movemos”)…

Y detrás de todo eso, ¿qué se encuentra? Los proyectos no los sacan adelante las máquinas o las aplicaciones informáticas. Detrás de un proyecto exitoso hay gente trabajadora, productiva, y feliz con su labor realizada. El empleado es algo más que una “mano de obra” sin sentimientos, necesita estar motivado para sentirse comprometido con la empresa y desarrollar todo su potencial como trabajador. Y eso sólo se logra cuando el empleado se siente “feliz”:

- Productividad. Los mejores resultados los consiguen los empleados felices con su trabajo, y se sienten orgullosos de eso.

- Calidad. Un empleado feliz se empeña en realizar un trabajo de calidad, no pretende simplemente sacar las tareas diarias porque sabe que lo que hace es importante y porque se le reconoce su trabajo hecho.

- Fidelidad. Los empleados que se sienten a gusto en una empresa querrán trabajar para ella, porque se sienten integrados y con energía.

Y para llegar a ese punto una organización empresarial tendría que seguir una estrategia “sin almia”, cuyos pilares podrían fundamentarse en:

1.-Seguridad y confianza. La empresa debe “ganarse” a sus trabajadores, estos deben sentirse seguros en su entorno, física y mentalmente. No basta con cumplir los requisitos mínimos establecidos por las normas de prevención de riesgos laborales (temperatura, espacio adecuado, ergonomía del puesto de trabajo…). El trabajador debe sentir una seguridad laboral básica (saber que tiene un puesto de trabajo reconocido y estable, sin el temor a un despido injustificado, con un salario que le permita vivir).

2.-Estimular a sus empleados. Hay ciertos valores añadidos en una empresa, no necesariamente imprescindibles pero que pueden propiciar que el trabajador se sienta implicado, generar una imagen positiva desde dentro de la propia compañía (la reputación corporativa no sólo se consigue con las percepciones de los grupos externos que se relacionan con la empresa, como clientes, proveedores, medios de comunicación, etc.). Por ejemplo, ofrecer ventajas para la conciliación familiar y laboral, bonus o variables, “gratificaciones” como café gratis, bonos de comida o un acto-celebración anual, aportaciones para planes de pensiones o beneficios sanitarios. Muchas empresas ofrecen algunos de estos “plus” para tener contentos a sus empleados, es un hecho evidente y más o menos accesible: sólo requiere cierta inversión de dinero.

3.-La elección de la felicidad. No basta con ofrecer al empleado un trabajo estable y remunerado, o incluso aderezarlo con determinados beneficios añadidos. En el propio empleado está la “elección de ser feliz” con su trabajo. Y hay empresas que no tienen en cuenta este hecho, ya que consideran que su único compromiso con sus trabajadores es ofrecerles trabajo que realizar a cambio de un sueldo, y además (dependiendo de las capacidades económicas y las ganas de cada empresa concreta) unos extras para que “no se quejen”. Creen que con eso el trabajador necesariamente debe considerarse “feliz” y motivado para dar lo mejor de sí para la empresa. ¿Cómo se conseguiría que un empleado “elija” ser feliz en su puesto de trabajo? Sólo cuando la empresa tiene en cuenta a sus empleados, implicándose en sus necesidades como trabajadores, para lo cual es imprescindible que los directivos sean seres humanos y no sólo un status superior al equipo productivo.

Ya sea por una u otra razón, por un camino o por otro… que 2010 llegue repleto de toneladas de FELICIDAD. Para todos aquellos cuyo corazón no guarde lugar para el almia. Para cualquier momento del día y durante los 365 días del año.

viernes, 4 de diciembre de 2009

Objetivos del Blog

Este blog nació con el objetivo de hacer un análisis divertido de la mala gestión de muchas empresas en nuestro país. Se pretende poner de manifiesto la necesidad de crear empresas gestionadas bajo la prueba de conocimiento y habilidad.

En tiempos de crisis, las malas prácticas empresariales llevan a muchas empresas a la quiebra. Esto no sólo empobrece la economía del país y agudiza más la crisis en términos de PIB, sino que deja personas altamente cualificadas en el paro; quizás la mayor pérdida de recursos de un Estado. En este blog se quiere poner énfasis en la necesidad de generación de empresas bien gestionadas por personas cualificadas para tal misión. Porque es una auténtica MISIÓN crear y mantener de una forma eficaz una empresa. Por eficaz entendemos una empresa que desarrolla trabajos de calidad, con personal motivado, y que obtiene beneficios económicos que permiten el mantenimiento de la empresa a medio y largo plazo.

No existe una conciencia de “rigor empresarial”. No es necesario ser licenciado en “Económicas”, “Administración y Gestión de Empresas” o similar, para montar una empresa. No se valora lo necesaria que es una formación empresarial para evitar empresas de “prueba y error”. Para circular por carreteras debemos pasar unos exámenes de conocimiento y habilidad. Sin embargo, para tareas tan importantes como la maternidad/paternidad, la política o la empresa, no se exigen pruebas de este tipo. Si a esto se le une la falta de supervisión o inspección en estos ámbitos, quizás podamos dar alguna respuesta útil a la pregunta: “¿Por qué el país está hecho (o lleno de) unos ZORROS?”

No hay un camino absoluto para crear empresas eficaces. Cada una de ellas tiene su ALMA, puesto que lo que les lleva a la eficacia es un conjunto de prácticas empresariales demostradas adecuadas en cada ámbito.

Desgraciadamente, tal y como ya se ha expuesto, el tejido empresarial del país adolece de falta de ALMA. Se podría decir que más que ALMA tienen ALMIA, algo que no encaja, una distorsión del ALMA en forma de malas prácticas empresariales que llevan a una empresa a su autodestrucción a medio o largo plazo, con todo lo que ello supone a nivel humano y económico para un país. Si analizásemos empresa a empresa, el ALMIA se podría elevar a la categoría de enfermedad común. ¿Quién no conoce a alguien que ha dicho...?:

- “mi empresa es una mierda”

-“estoy más quemado que un guiri sin protección solar”

-“no encuentro nada mejor, todos son iguales”

-“que me echen, me harían un favor”

-“mi jefe es un gilipuertas”

-“me ha caído otro marrón”

-“qué grandes los principios de Peter y el de Dilbert, voy a hacer un blog sobre ellos”

-“tengo un colega que lleva meses sin cobrar y encima le dicen que tiene baja productividad”

-"no consigo desconectar o quitarme de la cabeza el trabajo cuando salgo por la puerta para irme a casa"

- "me cuesta la vida madrugar cada mañana para encontrarme más de lo mismo"

Sintetizando: ALMIA=KK

En definitiva, en este blog se trata de dar respuesta a la pregunta: “¿Por qué mi empresa se fue o se va a ir a tomar por el OGT? E intentar hacerlo desde el prisma del humor, para que cualquier trabajador que ha sufrido el ALMIA y se sienta identificado, lleve mejor su día a día.