viernes, 19 de agosto de 2011

Buen empresario, sinónimo de buena persona

Vas a trabajar, diariamente: a tu oficina, fábrica o taller... en jornada completa, partida, intensiva, a turnos. En coche propio o en transporte público, y tardando en el trayecto casi siempre más de lo que te gustaría. Tienes tus más y tus menos con algunos compañeros, otros son casi amigos del alma. Con tu sueldo haces malabarismos para pagar tus gastos y permitirte algún capricho, como salir el fin de semana o pasar unos días de vacaciones que te hagan olvidar la rutina laboral.


Y otro de los factores comunes a todo trabajador es el JEFE. Ese empresario, emprendedor, visionario, oportunista, innovador, comprensivo, dictador... es, al fin y al cabo, un ser humano. Como tú, trabajador. Y como tú o cualquiera de tus compañeros, puede ser mejor o peor persona. A veces no se da cuenta, o no quiere darse cuenta de ese detalle. Sólo está por encima de ti por su status laboral. Y para que en la empresa todo salga bien y los trabajadores respondan de forma favorable hacia los objetivos de la misma, hay que trasladar esa condición de "empresario = buena persona" al espacio de trabajo.


¿Quieres saber algo más sobre cómo ser "buena persona" es un factor positivo para un buen líder empresarial? Visto aquí.

viernes, 8 de abril de 2011

Sentencia del Tribunal Supremo

En los últimos tiempos no nos sorprende ver que algunas empresas adeuden nóminas a sus trabajadores. Algunas, por falta de capacidad económica debido a la crisis. Otras, escudándose precisamente en los tiempos de crisis para no pagar en tiempo y forma a empleados y/o proveedores. A veces de forma puntual, pero en otras ocasiones el impago o retraso se convierte en rutina.

Somos conscientes de ese tipo de situaciones, ya que conocemos a gente que las ha vivido o las hemos sufrido en primera persona. En casos como estos, no es extraño que la empresa pida a sus trabajadores su "comprensión" y "colaboración" para seguir trabajando con la promesa de cobrar "en cuanto sea posible". Otras veces puede que se le indique al empleado dónde está la puerta si no está conforme con ese ambiente (con indemnización o sin ella, dependerá de los escrúpulos de los mandos superiores).

Ante estas opciones, quizá el propio trabajador considere que el hecho de no recibir la remuneracion correspondiente no le sea rentable, pero se ve en la obligación de presentarse día a día en su puesto de trabajo para que su falta no sea motivo de despido... y sin indemnización.

Sin embargo, nos enteramos hoy de una buena noticia: el Tribunal Supremo emitió el pasado 17 de Enero de 2011 una sentencia por el caso de un trabajador que, tras no conseguir el dinero adeudado por una empresa en un acto de conciliación, manifestó su intención de no regresar a su puesto de trabajo y solicitó la extinción indemnizada de su contrato pero le fue denegada alegando "dimisión". En la sentencia del T. S. se considera que:

"está justificado el cese en la prestación del trabajo en los casos de que la continuidad en el mismo sea incompatible con la dignidad profesional del empleado, ejemplificando como manifestaciones de tal situación los 'malos tratos de palabra' o la 'falta continuada de abono del salario'. Se trata de supuestos excepcionales, que justifican la cesación en la prestación del servicio como consecuencia de haberse convertido éste en excesivamente penoso, peligrosoo vejatorio para el trabajador, sin que la decisión de éste en tal sentido suponga dimisión por su parte ni ninguna otra forma de ruptura de la relación laboral."
Visto aquí.

Texto de la Sentencia Tribunal Supremo. Sala de lo social. 17.01.11.

lunes, 25 de enero de 2010

Fases del Almia

1. Nacen (con la ilusión del proyecto innovador y exitoso, con ganas de comerse el mundo y el mercado a corto-medio plazo).

2. Crecen (se van sembrando las semillas de la infraestructura y la tecnología necesarias para el desarrollo del proyecto: equipos, espacios físicos de trabajo, una imagen…)

3. Se reproducen (exponencialmente, y en un periodo de tiempo muy breve, al amparo de cierta “bonanza económica”)

4. Contratan gente (con el ánimo de ser un equipo estable)

5. Ganan dinero (el dinero que llega se apalanca en la mente y el bolsillo del empresario, como si fuera a mantenerse en ese nivel para siempre)

6. Pierden dinero (como vino… se fue, pero sólo del bolsillo del empresario, que ve cómo se escapan sus fuentes de ingresos y sus recursos bancarios; en la mente sigue perdurando la huella dejada por ese dinero, a modo de tren de vida basado en la apariencia del “tener es poder”).

7. Despiden a gente (el equipo ya no es estable, sino no-rentable; se busca al mejor postor para garantizar la salida de proyectos que dan sus últimos coletazos, al mínimo coste; en esta fase no hay que echar la vista atrás, no pensar en la gente que ha sacado adelante la producción en la época más floreciente; ya no importa, sólo se mira "el futuro”)

8. Se esterilizan (se hace una limpia recurriendo a métodos “antisépticos” para la empresa; no se logra del todo, nada es nunca completamente aséptico; la reproducción tal y como se entendía en el comienzo es poco menos que imposible.)

9. Mueren (… no podía ser de otro modo; sin embargo, cual ave Fénix, resurgirán de sus cenizas para seguir luchando por sus propios ideales –idealizados- en el mundo empresarial. Y que “la suerte les acompañe”… o no.)

martes, 5 de enero de 2010

Grupo sin Almia presenta: Felicitación 2010

El Grupo sin Almia se enorgullece en presentar, como regalo del Día de Reyes anticipado para los trabajadores y toda la gente sin Almia, su Felicitación para este 2010 que acabamos de inaugurar.

Nuestro pobre amigo Hostias Grandes de España, ha caído en una empresa con Almia. Hostias es un personaje animado, trabajador, afable, humilde, buen compañero y siente una gran satisfacción por el trabajo bien hecho. La crisis ha hecho que el pobre Hostias termine trabajando para una empresa que se presentaba como una organización bien gestionada, volcada en el trabajador y con proyección de futuro. Sin embargo, hoy está desdibujado, ya no es ni su sombra porque poco a poco y sin darse cuenta está sufriendo los estragos del Almia.

En este documento gráfico visitamos a Hostias a las puertas de las Sombras de Almia para preguntarle qué tal le va y desearle un Feliz Año. Deseo extensible para todos aquellos de corazón sin Almia.

viernes, 25 de diciembre de 2009

Feliz Navidad sin almia

¡¡FELIZ NAVIDAD!! Desde este rincón del ciberespacio el Grupo sin Almia no quiere ser menos en estas fechas y lanza su mensaje de buenos deseos: para que el próximo año venga cargado de FELICIDAD.

Merece la pena estar feliz, estar contento. En todos los ámbitos de la vida. Pero si hablamos del entorno empresarial al que aludimos en estas páginas, la FELICIDAD mejora la PRODUCTIVIDAD. Deseamos que los trabajadores sin Almia sean FELICES. Deseamos que las empresas con Almia sepan de la importancia de tener trabajadores FELICES y sean capaces de aprender a conseguir que lo sean. Es más, deseamos que el panorama empresarial esté formado por gente, grupos y empresas SIN Almia. Porque de nada sirve un trabajador feliz, motivado y productivo en una empresa con Almia. Ser feliz en el trabajo es crucial tanto para los empleados (que le dedican más tiempo a la jornada laboral que a cualquier otra actividad diaria, si exceptuamos las imprescindibles y reparadoras horas de sueño) como para la propia empresa (que por ese motivo debería plantearse hacer del centro de trabajo un lugar donde la gente se sienta feliz mientras desempeña sus labores).

La empresa con almia presupone que su éxito empresarial sólo se mide en términos como Innovación (“mis proyectos son los más innovadores”), Cambios rápidos (“en un año hemos alcanzado un crecimiento exponencial pese a las circunstancias adversas”), Rentabilidad (“facturamos millones de euros”), Liderazgo (“somos un referente en el sector en el que nos movemos”)…

Y detrás de todo eso, ¿qué se encuentra? Los proyectos no los sacan adelante las máquinas o las aplicaciones informáticas. Detrás de un proyecto exitoso hay gente trabajadora, productiva, y feliz con su labor realizada. El empleado es algo más que una “mano de obra” sin sentimientos, necesita estar motivado para sentirse comprometido con la empresa y desarrollar todo su potencial como trabajador. Y eso sólo se logra cuando el empleado se siente “feliz”:

- Productividad. Los mejores resultados los consiguen los empleados felices con su trabajo, y se sienten orgullosos de eso.

- Calidad. Un empleado feliz se empeña en realizar un trabajo de calidad, no pretende simplemente sacar las tareas diarias porque sabe que lo que hace es importante y porque se le reconoce su trabajo hecho.

- Fidelidad. Los empleados que se sienten a gusto en una empresa querrán trabajar para ella, porque se sienten integrados y con energía.

Y para llegar a ese punto una organización empresarial tendría que seguir una estrategia “sin almia”, cuyos pilares podrían fundamentarse en:

1.-Seguridad y confianza. La empresa debe “ganarse” a sus trabajadores, estos deben sentirse seguros en su entorno, física y mentalmente. No basta con cumplir los requisitos mínimos establecidos por las normas de prevención de riesgos laborales (temperatura, espacio adecuado, ergonomía del puesto de trabajo…). El trabajador debe sentir una seguridad laboral básica (saber que tiene un puesto de trabajo reconocido y estable, sin el temor a un despido injustificado, con un salario que le permita vivir).

2.-Estimular a sus empleados. Hay ciertos valores añadidos en una empresa, no necesariamente imprescindibles pero que pueden propiciar que el trabajador se sienta implicado, generar una imagen positiva desde dentro de la propia compañía (la reputación corporativa no sólo se consigue con las percepciones de los grupos externos que se relacionan con la empresa, como clientes, proveedores, medios de comunicación, etc.). Por ejemplo, ofrecer ventajas para la conciliación familiar y laboral, bonus o variables, “gratificaciones” como café gratis, bonos de comida o un acto-celebración anual, aportaciones para planes de pensiones o beneficios sanitarios. Muchas empresas ofrecen algunos de estos “plus” para tener contentos a sus empleados, es un hecho evidente y más o menos accesible: sólo requiere cierta inversión de dinero.

3.-La elección de la felicidad. No basta con ofrecer al empleado un trabajo estable y remunerado, o incluso aderezarlo con determinados beneficios añadidos. En el propio empleado está la “elección de ser feliz” con su trabajo. Y hay empresas que no tienen en cuenta este hecho, ya que consideran que su único compromiso con sus trabajadores es ofrecerles trabajo que realizar a cambio de un sueldo, y además (dependiendo de las capacidades económicas y las ganas de cada empresa concreta) unos extras para que “no se quejen”. Creen que con eso el trabajador necesariamente debe considerarse “feliz” y motivado para dar lo mejor de sí para la empresa. ¿Cómo se conseguiría que un empleado “elija” ser feliz en su puesto de trabajo? Sólo cuando la empresa tiene en cuenta a sus empleados, implicándose en sus necesidades como trabajadores, para lo cual es imprescindible que los directivos sean seres humanos y no sólo un status superior al equipo productivo.

Ya sea por una u otra razón, por un camino o por otro… que 2010 llegue repleto de toneladas de FELICIDAD. Para todos aquellos cuyo corazón no guarde lugar para el almia. Para cualquier momento del día y durante los 365 días del año.

viernes, 4 de diciembre de 2009

Objetivos del Blog

Este blog nació con el objetivo de hacer un análisis divertido de la mala gestión de muchas empresas en nuestro país. Se pretende poner de manifiesto la necesidad de crear empresas gestionadas bajo la prueba de conocimiento y habilidad.

En tiempos de crisis, las malas prácticas empresariales llevan a muchas empresas a la quiebra. Esto no sólo empobrece la economía del país y agudiza más la crisis en términos de PIB, sino que deja personas altamente cualificadas en el paro; quizás la mayor pérdida de recursos de un Estado. En este blog se quiere poner énfasis en la necesidad de generación de empresas bien gestionadas por personas cualificadas para tal misión. Porque es una auténtica MISIÓN crear y mantener de una forma eficaz una empresa. Por eficaz entendemos una empresa que desarrolla trabajos de calidad, con personal motivado, y que obtiene beneficios económicos que permiten el mantenimiento de la empresa a medio y largo plazo.

No existe una conciencia de “rigor empresarial”. No es necesario ser licenciado en “Económicas”, “Administración y Gestión de Empresas” o similar, para montar una empresa. No se valora lo necesaria que es una formación empresarial para evitar empresas de “prueba y error”. Para circular por carreteras debemos pasar unos exámenes de conocimiento y habilidad. Sin embargo, para tareas tan importantes como la maternidad/paternidad, la política o la empresa, no se exigen pruebas de este tipo. Si a esto se le une la falta de supervisión o inspección en estos ámbitos, quizás podamos dar alguna respuesta útil a la pregunta: “¿Por qué el país está hecho (o lleno de) unos ZORROS?”

No hay un camino absoluto para crear empresas eficaces. Cada una de ellas tiene su ALMA, puesto que lo que les lleva a la eficacia es un conjunto de prácticas empresariales demostradas adecuadas en cada ámbito.

Desgraciadamente, tal y como ya se ha expuesto, el tejido empresarial del país adolece de falta de ALMA. Se podría decir que más que ALMA tienen ALMIA, algo que no encaja, una distorsión del ALMA en forma de malas prácticas empresariales que llevan a una empresa a su autodestrucción a medio o largo plazo, con todo lo que ello supone a nivel humano y económico para un país. Si analizásemos empresa a empresa, el ALMIA se podría elevar a la categoría de enfermedad común. ¿Quién no conoce a alguien que ha dicho...?:

- “mi empresa es una mierda”

-“estoy más quemado que un guiri sin protección solar”

-“no encuentro nada mejor, todos son iguales”

-“que me echen, me harían un favor”

-“mi jefe es un gilipuertas”

-“me ha caído otro marrón”

-“qué grandes los principios de Peter y el de Dilbert, voy a hacer un blog sobre ellos”

-“tengo un colega que lleva meses sin cobrar y encima le dicen que tiene baja productividad”

-"no consigo desconectar o quitarme de la cabeza el trabajo cuando salgo por la puerta para irme a casa"

- "me cuesta la vida madrugar cada mañana para encontrarme más de lo mismo"

Sintetizando: ALMIA=KK

En definitiva, en este blog se trata de dar respuesta a la pregunta: “¿Por qué mi empresa se fue o se va a ir a tomar por el OGT? E intentar hacerlo desde el prisma del humor, para que cualquier trabajador que ha sufrido el ALMIA y se sienta identificado, lleve mejor su día a día.

lunes, 16 de noviembre de 2009

Pequeño relato

Era una mañana tranquila. Salté de la cama y me di una ducha rápida mientras se calentaba el café. Por la ventana entraban los primeros rayos de sol, perezosos. Era lunes, pero no me importaba

Me puse unos vaqueros y una camiseta y cogí una bolsa con un Tupper del frigorífico. En unos momentos estaba a la entrada de mi oficina, entraba y la gente me saludaba. Dejaba el Tupper en la cocina y me dirigía a mi mesa. Mientras encendía el ordenador mi jefe se acercaba a mi y me daba una palmadita en la espalda por mi idea de ayer.

Las horas pasaban rápido, y cuando no lo hacían jugábamos un rato al futbolín para buscar la inspiración.

Entonces sonó el despertador, era lunes y yo no trabajaba en Google. Me arrastré a la cocina y puse la cafetera antes de meterme en la ducha, iba a necesitar café para poderme enfrentar a la semana.